Nuestro método: analizar, construir y escalar
Trabajamos con un método de tres etapas —analizar, construir y escalar— en el que cada una es requisito de la siguiente. No es una preferencia de estilo: saltear una etapa es la causa más común de que un proyecto salga caro y no funcione.
Las tres etapas
Analizar
Entender el negocio antes de proponer nada.
Analizar es entender cómo funciona tu negocio hoy, dónde pierde dinero y qué es lo que realmente lo está frenando. Empieza con el diagnóstico, que no tiene costo, y termina con una lista ordenada de problemas reales y su prioridad.
Esta etapa existe porque el problema que trae un cliente casi nunca es el problema que tiene. Alguien pide un sitio web nuevo y lo que le falta es un proceso de ventas; alguien pide más publicidad y lo que tiene es una propuesta de valor que no se entiende. Construir sobre el diagnóstico equivocado es la manera más cara de trabajar.
No se propone ninguna solución en esta etapa. Es deliberado: proponer antes de entender es vender lo que uno sabe hacer, no lo que el otro necesita.
Construir
Dejar el sistema hecho y andando.
Construir es dejar hecho lo que el análisis mostró que hace falta: la marca, el sitio, la plataforma, los procesos, las automatizaciones o lo que corresponda en cada caso. La etapa termina con algo funcionando, no con una recomendación de qué habría que hacer.
Se construye en orden de dependencia, no en orden de urgencia. Si la propuesta de valor no está definida, el sitio que se escriba encima va a haber que reescribirlo; si el proceso no está ordenado, la automatización va a repetir el desorden más rápido.
Todo lo que se construye se documenta mientras se construye. La documentación escrita al final, cuando el equipo ya está en otro proyecto, se hace mal o no se hace.
Escalar
Que crezca sin nosotros.
Escalar es lograr que lo construido crezca y se sostenga sin depender de nosotros. Incluye capacitar al equipo, dejar una persona de referencia interna, medir lo que se implementó y ajustarlo con esos datos.
Es la etapa que más consultoras saltean, porque es la que menos se ve. Un proyecto que funciona el día de la entrega y se apaga a los seis meses no fue un proyecto exitoso: fue un gasto con buena presentación.
El objetivo declarado de esta etapa es que dejes de necesitarnos para lo que ya está andando. Si seguimos siendo imprescindibles para que tu operación funcione, algo hicimos mal.
Cada etapa es requisito de la siguiente. No construimos sin haber analizado, y no damos por cerrado un proyecto sin haber dejado a tu equipo en condiciones de sostenerlo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo saltear el análisis si ya sé lo que necesito?
- Podés, y a veces tiene sentido: si ya tenés claro el alcance y solo necesitás que lo construyamos, se puede entrar directo con un diagnóstico corto para confirmar el encuadre. Lo que no hacemos es empezar a construir sin ninguna instancia de análisis, porque el riesgo de construir lo equivocado lo terminás pagando vos.
¿El diagnóstico tiene costo?
- No. El diagnóstico inicial no tiene costo y no obliga a nada. De ahí sale un panorama de qué te está frenando y por dónde conviene empezar, y con eso podés decidir si seguís con nosotros, con otro o solo.
¿Cuánto dura un proyecto completo?
- Depende de qué muestre el análisis, y por eso no damos plazos antes de esa etapa. Lo que sí definimos desde el principio es el alcance y los puntos de control, así en ningún momento estás esperando sin saber en qué va.
¿Trabajan solo proyectos completos o también partes sueltas?
- Trabajamos las dos cosas, pero el método no cambia. Si contratás solo la construcción de un sitio, igual hay una etapa corta de análisis y otra de traspaso al equipo, porque sin esas dos el trabajo no se sostiene solo.
¿Querés saber si esto es lo que te falta?
El diagnóstico no tiene costo. Contanos qué te frena y te decimos por dónde empezar, aunque no sea por acá.